Martínez y Silva siguen mano a mano en la tabla de goleadores por la generosidad del Tanque. “Es el encargado y le agradecí que me lo dejara”, devolvió el Burrito.
No es una pelea. Ni siquiera es una pelea sana”, decía Silva hace casi un mes y medio, en una entrevista con Olé , cuando él y Juan Manuel Martínez ya competían mano a mano por el oro en la tabla de goleadores. Al contrario, el Tanque, a priori con más chapa de goleador que el Burrito, disfrutaba del hecho de que ambos sean los goleadores del torneo. Y la alegría del Pelado, además, se trasluce en generosidad. ¿Un goleador generoso? Así es, hoy por vos, mañana por mí, el Burrito tantas veces asistidor se está revelando como un hombre de gol que la mete hasta de penal. Un penal como el de anoche, que le cometieron a él mismo y que significó que Tigre se quedara con uno menos (Galmarini se fue expulsado por infracción como último recurso). Y que el uruguayo -habitual encargado de ejecutarlos- se lo cedió y, en cierto modo, con esa cesión le dio a su compañero la posibilidad de que lo alcanzara en la tabla de goleadores, donde le había sacado ventaja con el derechazo cruzado que significó el 1-0 a Tigre. “El Tanque es el encargado y por eso le agradecí que me dejara el penal. Se lo pedí, para que siguiéramos cabeza a cabeza como goleadores, metiéndole suspenso a la definición y manteniéndonos los dos motivados. Estoy contento por seguir mojando”, contó el Burrito luego del partido, satisfecho por el triunfo y también por la continuidad de su racha que ya lleva nueve goles en el torneo.
Martínez, que participó de varios de los otros ataques de gol que Vélez no pudo concretar, se preocupó por remarcar que “ganamos, como dijo Verón”. Claro, la Brujita había declarado luego del triunfo ante Independiente que eso era lo más importante y, una vez más, había ensalsado al Fortín diciendo que llegaba mejor que Estudiantes (“lo de Verón es una cábala tonta”, había calificado días atrás Cubero). “Sufrimos al final pero fuimos fieles a nuestro estilo -describió el Burrito-. Seguimos a dos puntos y soñando por nuestro objetivo.